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Estudio identifica claves para la conservación de microcuencas en Liquiñe y Mashue
El estudio realizado por Fundación Centro de los Bosques Nativos (FORECOS), en el marco del Proyecto GEF Incentivos, en las localidades de Mashue y Liquiñe entrega información relevante para orientar acciones de restauración y conservación vinculadas a la provisión de agua.
El estudio sobre Priorización espacial de áreas de restauración en microcuencas proveedoras de agua busca entregar información territorial, ecológica, hidrológica y social que permita orientar las decisiones de restauración y conservación en las microcuencas vinculadas a los sistemas rurales de abastecimiento de agua para Mashue, comuna de La Unión, y Liquiñe, en la comuna de Panguipulli, de la región de Los Ríos.
El análisis desarrollado en el marco del Proyecto GEF Incentivos- implementado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y ejecutado por el Ministerio del Medio Ambiente- analiza información para estimar la oferta y demanda de agua en las microcuencas locales, que oriente futuras acciones de protección de las fuentes de agua analizando variables como presencia y el estado del bosque nativo, erosión de suelo, ubicación de las viviendas, disponibilidad de agua potable, reforzado por el conocimiento local de las propias comunidades.
El estudio, finalizado recientemente y cuyos resultados ya fueron presentados a la comunidad de Mashue, muestra que las localidades enfrentan distintas realidades en la materia y, por lo tanto, requieren diferentes formas de cuidar sus ecosistemas. Mientras en Mashue existe un mayor nivel de alteración, los esfuerzos se enfocarían en la restauración de los sectores que más lo necesitan. En Liquiñe en tanto, es recomendable proteger las zonas con bosque nativo y prevenir su deterioro, así como continuar la restauración en riberas de esteros y cabeceras de cuenca.
En el caso de Mashue, el estudio analizó 85 microcuencas y arrojó diversos desafíos ambientales. El área de estudio cubre cerca de 4.100 hectáreas, de las cuales más del 40% está cubierto por bosque nativo, el 21% por plantaciones forestales y el 32% por áreas agrícolas y praderas. Entre los desafíos, uno de los principales corresponde a la erosión: cerca del 88% del área presenta erosión entre moderada, severa y muy severa.
Respecto a la situación de las personas que habitan la localidad y sus necesidades de agua, el análisis identificó 316 viviendas, de las cuales dos tercios se abastecen mediante el Comité de Agua Potable Rural (APR) y un tercio cuenta con sistemas de abastecimiento propios.
En Liquiñe, en tanto, de las aproximadamente 2.500 hectáreas del área de estudio en el sector de Liquiñe Alto, el 79% corresponde a bosque nativo. Asimismo, respecto a los suelos, el 80% del área no presenta erosión aparente.
A través de estos antecedentes se buscó integrar la demanda hídrica con la oferta estimada, lo que facilita la identificación de aquellos sectores con mayor o menor requerimiento y las alternativas de trabajo a desarrollar.
En Mashue, los desafíos se asocian a la recuperación del bosque nativo, disminuir los efectos de la erosión, mejorar la conectividad del paisaje y fortalecer la vegetación de las riberas, focalizando los esfuerzos en aquellos sectores donde se suma mayor degradación ecológica y presión sobre el agua.
Para el caso de Liquiñe, en cambio, los resultados recomiendan proteger su alta cobertura de bosque nativo, restaurar las riberas de esteros y cabeceras de cuenca, y evitar impactos ambientales que puedan afectar la capacidad de sus ecosistemas para contribuir a la regulación hídrica.
Amerindia Jaramillo, coordinadora nacional del Proyecto GEF Incentivos para la Conservación de la Biodiversidad, destacó los resultados del estudio, desarrollado en dos de las seis experiencias demostrativas de la iniciativa en el país, “el estudio busca generar información que permita orientar futuras acciones de restauración en zonas donde la recuperación de los ecosistemas pueda contribuir a la provisión, regulación y calidad del agua, además de aportar a la conservación de la biodiversidad”. Desde este punto de vista, agregó que su implementación en dos localidades de la región de Los Ríos “que vienen trabajando la restauración de sus microcuencas a través de sus comités de agua potable rural, es muy importante para el Proyecto GEF Incentivos, ya que nos entrega evidencia de que las estrategias de conservación deben responder a las características de cada territorio”.
La coordinadora nacional del Proyecto relevó además que el estudio contó con un componente de trabajo participativo, en el que las comunidades fueron parte de la identificación de fuentes de agua, ríos, quebradas, pozos, manantiales, viviendas, cultivos, bebederos e infraestructura hídrica, incorporando el conocimiento local a la información científica utilizada en el estudio.
Los resultados del estudio permitirán fortalecer ambas experiencias con información territorial y científica para orientar las decisiones y generar aprendizajes que puedan contribuir al desarrollo de instrumentos de conservación de la biodiversidad.
Fondo Regional de Retribución por Servicios Ecosistémicos para la restauración
La región de Los Ríos es pionera en el país en el desarrollo de un Fondo Regional de Retribución por Servicios Ecosistémicos para la provisión de agua en sectores rurales, orientado a movilizar recursos para soluciones basadas en la naturaleza y restauración de cuencas prioritarias.
El Fondo, liderado por GORE Los Ríos, reúne a diversas organizaciones en un consorcio público – privado, que forman parte del Comité Técnico de la Mesa Regional del Agua, del que participa el Proyecto GEF Incentivos. Se tratará de un mecanismo financiero permanente, con gobernanza público-privada, que busca movilizar recursos de largo plazo para implementar diversas medidas, como soluciones basadas en la naturaleza y otras, en cuencas prioritarias y asegurar agua en cantidad y calidad para las comunidades rurales.
El estudio desarrollado por el Proyecto GEF Incentivos avanza precisamente en los objetivos definidos por el Comité Técnico de la Mesa Regional del Agua, entregando información relevante para la implementación de futuras acciones orientadas a la restauración de cuencas, el manejo del bosque nativo y soluciones basadas en la Naturaleza.